¿Cómo evitar la frustración por no lograr lo anhelado?,
¿Cómo ahorrar tiempo en la concreción de nuestros objetivos?, en definitiva, ¿Cómo afinar la puntería?
La respuesta es bien simple: depuremos nuestra "Intención emocional".
Ahora bien, ¿Me dirás que, no tienes idea de cómo hacerlo?,por lo
general cuando formulamos un deseo, al mismo tiempo se acciona el "sistema de defensa a lo desconocido", y comenzamos a imaginar o sentir que, ocurrirá lo
contrario al pedido realizado o simplemente, no ocurrirá.
Este es el principal escollo a sortear: "El miedo al cambio", complejo aunque no imposible
de vencer.
¿Cómo plantearle pelea a este desafío?, reflexiona sobre los beneficios
que el cambio te brindará, razona además que, de continuar con las mismas actitudes nada nuevo habrá en tu vida y de hecho, no
tendrás vivencias distintas que la mejoren o sea en el mejor de los casos, seguirás igual que hasta ahora.
Generalmente luego de realizar este ejercicio de introspección, se llega a la misma
conclusión: "Nada se pierde con intentarlo", y allí es el instante en que comienzan a desvanecerse los hilos del temor, y a limpiarse tu
"Intención emocional" (aquél pensamiento impulsivo que surge cada vez que sentimos deseo de algo), para que no contamine tu trabajo con
los objetivos prestos a alcanzar. A partir de ese momento, comienza a desaparecer el auto boicot, y surge un sentimiento positivo ante los cambios que
están por venir.
Prepárate para estas fiestas, y comienza un nuevo ciclo limpiando de temores a
tus intenciones emocionales. Cambia tu vida para bien, ¡Nada pierdes en el intento!
Ricardo Benedetti
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"Si así lo deseas, así será"