Ellos opinan...
Complacer con placer...


Por. Javier Zárate


 

Por Javier Zarate

 

 ¿Qué pasa cuando quieres hacer el amor o tener relaciones sexuales?

Hay algunas preguntas que me gustaría plantear antes de entrar en tema y son: ¿qué pasa cuando tenemos apetito?, ¿qué pasa cuando tenemos sed?, ¿qué pasa cuando te sientes físicamente mal?

Bueno las respuestas probables o en las que normalmente todos coincidimos a estas preguntas serían: alimentarme hasta satisfacerme (aunque algunos por gula se exceden), tomar algún tipo de líquido hasta saciar la sed, ir al médico para que nos revise, nos recete y tomar el medicamento hasta volver a estabilizar nuestro estado físico de tal forma que la salud regrese al cuerpo, por último tener relaciones o hacer el amor ¿se satisface solo haciéndolo?, propiciando el acto ¿y ya?, definitivamente NO, esta no es una necesidad fisiológica (a pesar de que muchos lo piensen de esa manera particularmente los hombres), por tanto le toca a las mujeres desmitificar toda la concepción de esa idea y esto va más allá de la moral, del sentimiento, de la entrega y muchas cosas más que se pueden mal interpretar, esto es para que ustedes como mujeres disfruten el acto en todo su esplendor, con todas sus variables, con todo el placer que el mismo envuelve para llegar al clímax y en verdad satisfacer el gusto por el contacto carnal.

Seguramente cuando estás con tu pareja de hace tiempo, se ha vuelto monótona aquella relación que al principio ardía en pasión y deseo mutuo, esa llama se ha extinguido cuando lo ves y te preguntas ¿por qué ya no me dan ganas de estar con él?, bueno mucho de esto depende del entorno, el día a día, los hijos (en el caso de las que tengan), así como otras variables de ese medio ambiente de rutina en el que constantemente caemos. Para esto les voy a sugerir hablar abiertamente con la pareja, decirle vamos a tener una noche de pasión para revivir no solo los viejos tiempos, sino el cuerpo, el espíritu, reencontrarte con lo que te despertó estar con él.

La mayoría de las mujeres esperan que el hombre tome la pauta, bueno algunas van a esperar en la banqueta sentadas a que esto suceda o pueden tomar la batuta y hacerles ver a sus inaccesibles parejas lo que es tener las riendas de la relación.

Regálense una noche de pasión inolvidable, que haga que despierte de su letargo la bestia que llevan dentro pero con calidad, con toque femenino, con sensualidad con elegancia como toda una mujer, que se sienta. Podrían empezar con la invitación que salga de ustedes, hagan un espacio, dejen a los niños, los problemas, el trabajo y los pendientes a un lado. Posterior a la invitación preparen una habitación en su departamento, casa, hotel, lo que sea que tengan disponible y que se pueda prestar para la ocasión, unas velas aromáticas, flores (obviamente las que ustedes prefieran), vino tinto, blanco o algún otro relajante que les haga tomar las cosas mucho menos aterrizadas de lo normal, arréglate con algo que te haga ver muy bien, un poco de maquillaje no caería nada mal y perfume (han de saber que esto nos vuelve locos, no lo dejen de hacer).


Cuando toda la escena este preparada, espera al susodicho y enséñale lo que tiene, lo que esta perdiendo, lo que deja pasar por sus amigos, por su displicencia, por desazón, por desinterés, pero sobre todo, muéstrale a la mujer que llevas dentro, lo que deseas de un hombre y lo que le puedes dar, toma las cosas con calma, tienes toda la noche, indícale donde te gusta que te besen, que te acaricie hasta que se le borren las huellas dactilares, que te bese hasta que se le borren los labios y la comisura que hay en ellos, que sientas su cuerpo con el calor que este desprende, pero especialmente con el deseo que solo se puede sentir al contacto carnal del acto en si. Para no entrar más en detalles y dejar volar su imaginación y creatividad (cosa que es muy importante), cuando haya pasado el momento del clímax y sensibilidad de pasión absoluta sin importar el tiempo que esto les haya tomado, refréscate con un poco de vino, refresco (soda), agua o lo que  se te antoje y hayas preparado obviamente, después entra a la regadera con él, luz tenue, si tienes tina o jacuzzi mejor aún, pídele que recorra tu cuerpo con el jabón, con las manos húmedas, que se vuelva a encender el deseo que minutos atrás consumía de pasión las sábanas, dale un poco de motivación en la parte más delicada, motívalo con las manos, con el cuerpo, con la boca, como quieras, pero hazle entender que aún no ha cumplido con su cometido, que le falta mucho camino por saciar y hazlo en la regadera, llévalo a la cama, desgasta su cuerpo, su energía, muéstrale de lo que se pierde, lo que esta descuidando, pero sobre todo lo que podría abandonarlo por descuido, por desdén o por la falta de atención y que sino lo disfruta él a otro le tocará.

 Créanme que esa noche lo hará recapacitar muchas cosas, pero sobre todo lo tendrá ligado a ustedes por mucho tiempo.

 Disfruten su sexualidad al máximo, pero recuerden disfrútenla con responsabilidad, no dejen de escribirme para saber como les han servido estos consejos. No lo olviden en VaniTips trabajamos para ustedes, mucha suerte y liberen la mente. Bye.







Suscríbete a Vanitips
 
Alojado en egrupos.net





Posicionamiento de páginas web por Posicionarnos.com