Ellos opinan...
La oralidad en toda su expresión...


Por. Javier Zárate



El titulo puede parecer extraño o incluso superfluo, pero no lo es, si le dan la profundidad y el sentido directo, es decir vamos a adentrarnos en los labios, la palabra, la voz y la comisura que en algo tan especial como es la boca.

 
Bueno de entrada podría parecer que solo hablamos de sexo oral, por supuesto que lo involucra, pero no lo es todo, hay muchas otras cosas que se pueden hacer con la boca, podríamos empezar por el beso, esto puede ser suficiente método de excitación para muchos hombres, un beso sexy, profundo, arrebatado, entregado, hace que de inmediato se activen nuestros sentidos, que haya una erección inmediata, especialmente cuando va acompañado de caricias, por eso es tan importante saber besar, no es solo tratar de comerse la fruta de un bocado, sino hacerlo poco a poco, con el labio inferior y superior jugar un poco, humedecerlos rozándolo con la contraparte fusionándolos en uno solo, poner un poco de lengua, coqueta, incrédula, engañosa, penosa, sensual, escondida, pero entregada, que sea el transmisor del calor del momento, del lugar, de la ocasión.

Por ahí empieza todo, después jugar un poco con tus manos sin descuidar ese beso, pero bajando por el cuello, subir por el oído y ahí entramos con otra parte importante y que le hace honor al titulo que hoy nos compete, comienza por decirle cosas al oído, cosas interesantes, cosas románticas, cosas sucias, cosas originales que tengan relación con el acto en si, esto depende mucho de cada personalidad, particularmente recomiendo que sean cosas sexys, sensuales, prendidas de cuerpo a piel.

 

Algunas de ellas te sugiero que las digas cuando hayan removido por completo la ropa de sus cuerpos, que sea un roce de calor, de sensibilidades, con un deseo casi al limite, pero que sabes que no es momento aún, en ese momento dale placer con tu voz, con tus labios por todo el cuerpo, pero aquí quiero hacer un paréntesis, yo respeto la personalidad de cada uno como individuo, hay muchas mujeres que le encanta gritar, de la nada, pero les encanta gritar, es su forma de expresión, muy válida por cierto, es una manera de desahogarse y descargar toda esa energía que llevan dentro, bueno he de decirles que este tipo de forma de ser suele ser polarizada en ambos sentidos por los hombres, a muchos les puede gustar porque piensas: wow, soy un animal, pero a muchos otros, los puede cohibir, imaginándote: esta mujer esta  media zafada y muy necesitada, en un momento concluimos el punto, pero antes, hablamos de la contraparte, de lo antagónico, es decir la que disfrutan por dentro, pero no dicen nada, son frías, calculadoras, inertes e incluso parecería insensibles, un hombre puede estar haciendo su mejor esfuerzo, pero  definitivamente esa no es la respuesta a sus plegarias. Por tanto ninguna de las dos anteriores recomiendo, lo que les asegura un éxito rotundo con su pareja sin temor a equivocarme es encontrar el punto medio, ese punto de equilibrio que invariablemente va a cubrir con las expectativas de tu pareja.

 

Para ello, lo que te recomiendo hacer es (regresando del paréntesis que habíamos hecho), cuando estén librados de todo objeto que cubra el cuerpo, bésalo, por todos lados,  motívalo, pero no solo con tus labios, no, hazlo también con tu voz, con tus sonidos, que sean tenues, excitados, sensibles, pero firmes, dile lo que quieras, lo que te nazca, en ese inter baja hasta la parte más intima y hazle sentir lo que una mujer guarda entre los labios, los dientes, la lengua, lo que puede hacer que alcance el cenit, su punto máximo no solo de excitación, sino también de erección te sugiero que no se lo hagas hasta llegar al clímax, en cuyo caso, con que te quedas, recuerden que a la mayoría de los hombres les cuesta tener una erección posterior a la eyaculación, puede tardar de 15 minutos hasta horas, por tanto no lo dejen terminar, solo den una muestra de su secreto oral.

 

Después, vuélvanse a erguir y bésenlo, pero entregándose por completo al acto, internándose en un solo abrazo, en un solo cuerpo, en su espacio interior, ahí vuelve a recetar la misma fórmula, dile cosas al oído, suaves, sutiles, pero ardientes, hazlo llegar a las estrellas, elévate con él, entrégale y entrégate el paraíso por unos instantes, no dejes de hablarle en ningún momento, insisto, no le grites, háblale, modula tu voz, sigue levantando su ego y culmina con la satisfacción total.

 

Eso les asegura un apego integral con su pareja, se los puedo asegurar, por último les quiero decir que no hagan el acto de la misma manera siempre, denle tiempo, espacio, pero especialmente variedad.

 

Nuevamente les digo, disfruten su sexualidad al máximo, pero recuerden disfrútenla con responsabilidad, no dejen de escribirme para saber como les han servido estos consejos. No lo olviden en Vanitips trabajamos para ustedes, mucha suerte y liberen la mente. Bye

 








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