madonna…
Dulce
Caramelo De Creatividad Musical
“SEE WHICH
FLAVOR YOU LIKE AND I'LL HAVE IT FOR YOU”
Por Filiberto Ruiz

Cuando
muchos pensaban que había dado lo mejor de sí con su anterior álbum y el último
aire de creatividad había terminado, Madonna nos sorprende con un “caramelo
macizo” que nos recuerda lo dulce y amarga que puede ser la vida.
Fue a
finales del año pasado y con 49 años encima,
que la Reina
del Pop estaba lista para presentar su último disco, nombrado tentativamente Candy Shop. Pero mujer precavida vale
por dos, y antes de lanzarlo al mercado decidió probarlo en un centro nocturno.
¿El resultado? La indiferencia de una parte del público y la total
desaprobación de la
Chica Material, quien se vio obligada a reinventarse
musicalmente.
Mucho
hip-hop, R&B e infinidad de “ese pop que se pega demasiado”, nació Hard Candy, el onceavo álbum de estudio
de la Diva de
Malawi, posicionado número uno en ventas en 23 países gracias a su intersección
de ritmos y vibraciones tan irónica como la existencia misma. La receta del
éxito: letras agresivas y música de fiesta.
En comparación a materiales
anteriores, es la primera vez que Madonna incluye colaboraciones con Pharrel
Williams, Timbaland, y Justin Timberlake. Pero la verdadera sorpresa es que en
esta ocasión tuvo también a este trío como productores. Mirwais, Orbit y Price
quedaron en el olvido.
Hard Candy abre con Candy Shop, canción con intervenciones
de Timbaland y que misteriosamente estaba destinada a ser el primer single del
disco. Luego sigue el sencillo 4
Minutes, una melodía pegajosa que aturde placenteramente, por un ritmo repetitivo lleno de trompetillas
y “tic tacs”. Quizás es la canción más odiada por los fans de la “ambición
rubia” pues le otorgar la mitad de protagonismo a Timberlake..
A continuación llega Give it to me, explosivo éxito total que
pinta para segundo sencillo debido a sus rápidos estribillos que invitan a un
baile contagioso de sensualidad (Don't stop me now, don't need to catch my
breath). Dentro de las cartas fuertes del disco están Beat goes on, cuyas referencias acústicas se acercan al nivel de Give it to me. Sus líricas retratan lo
extenuante y necesaria que es la fama,
como ya lo hizo en Paradise not for me
y Let it will be (I admit that
flashin' lights so I live that…Fame is a drum, wanna hit that?)
Shes not me es una de las
canciones más alabadas del material por los admiradores. Una de las facetas de
la verdadera Madonna queda al descubierto en la letra de la pieza con un
pegajoso coro de “She is not me”. Si algo resulta innecesario en esta melodía
es el rap de Pharrel Williams.
Lo que no nos gusta, son los cambios
de ritmo tan bruscos y que causan indiferencia, por parte melodías como Incredible, Dance 2night, Heartbeat y Miles Away. Simplemente propuestas
ambiciosas que no cuajaron.
Como propuesta de mercadotecnia y
con objeto de reconquistar al mercado hispano, enojado con la Chica Material por
no pisar Latinoamérica en más de 10 años; se encuentra Spanish Lesson, una pésima muestra de la Sra Richie hablando en
español con toda intención, pues lo ha hecho mejor en Verás y “ Who´s that girl.
Con broche de oro Madonna cierra el álbum con dos excelentes
canciones: Devil Wouldn’t Recognize You y Voices.
La primera es una de las más hermosas canciones de amor con gran influencia de Cry me a river de Timberlake (The angels they surround my
Herat…Telling me to let you go). Voices culmina Hard Candy con una pregunta
“Who is the master and who is the slave”; Mediante sonidos característicos de
Massive Attack; Madonna asegura que si hay una voz que ha conocido el éxito, es
la de ella.
La evaluación final es
muy favorable. A los fans les dice que la diva nunca los defraudará, mientras
que al resto del mundo les dejará un buen sabor de boca. Hay canciones de excelente corte y
otras que dejan mucho que desear. No obstante, la propuesta musical sugiere la
consolidación y evolución de Confessions on a dance floor (su disco anterior).
Compruébalo este 29 y 30 de noviembre cuando la diva visite nuestro país con su
Sweet and Sticky Tour.
Ahora
surge una pregunta ¿Quién no ha bailado, cantado o escuchado una canción de
Madonna? Si queda un indeciso, es porque definitivamente no conoce a la
camaleónica emperatriz del entretenimiento moderno, ni a la Reina de la música
contemporánea; que cada vez nos demuestra que tiene mucha tela de donde cortar
para asegurar su trono. God saves the queen
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