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Regresan
para recuperar su antiguo esplendor. La moda los ha convertido en
íconos de la temporada. Se presentan en distintos modelos. Grupo Imagen te cuenta las pautas fundamentales para un adecuado uso del sombrero.
Los
sombreros han reconquistado su espacio dentro de la moda sin abandonar
ese aire y misterioso de quienes saben llevarlos con estilo y sin
vergüenza. Los hemos visto en las últimas pasarelas y ahora
también podemos encontrarlos en casi todos los locales de ropa
como accesorios fundamentales de los meses de frío. La
pregunta es clara y sencilla, ¿cómo usar un sombrero sin
sentirte el centro de las miradas? Desde Grupo Imagen, María
Pínola y Florencia Ducos te aconsejan sobre el uso de este
accesorio para estar a la moda sin sentirte ridícula. El
año pasado lo experimentamos con los chupines, nos
parecía que nunca íbamos a usar esos pantalones con
reminiscencias ochentosas, pero hoy casi todas tenemos uno en nuestro
placard. La
temporada nos propone una amplia variedad de modelos para elegir:
gorros de piel, capuchas, pañuelos y boinas, entre
distintas opciones. En cualquier caso, desde el que se usa para la
lluvia hasta el que usamos en la playa, el sombrero puede aumentar o
disminuir el tamaño y la apariencia de la cabeza en
relación con el resto del cuerpo. Por eso, para probarlo y
aprobarlo se debe, como pauta fundamental, contemplar cómo queda
frente a un espejo de cuerpo entero y asegurarse de que sea
proporcional a la altura y a la silueta en general. Bajo
de un sombrero se esconde una ancestral llamada femenina a la
imaginación de los hombres. Sin embargo, todo puede
resultar un gran fracaso si no se conocen ciertas pautas para su uso
adecuado. En principio, la base del sombrero debe calzar perfectamente
alrededor de la cabeza. Por otro lado, el ala nunca debe extenderse
más allá del ancho de hombros. Y por último,
cuando elijas tu sombrero, no olvides los colores que mejor combinan
con el tono de tu piel.
Algo de historia A
lo largo de los siglos, el adorno de la cabeza femenina pasó por
etapas de ostentación de poder y riqueza; extravagancia y lujo;
imaginación y sensualidad. Las reinas del Antiguo Egipto usaban
tocados para representar su dignidad. Desde mediados del segundo
milenio antes de Cristo, con la Dinastía XIII, ostentaban ya un
par de plumas rectas de halcón montadas en un soporte circular
que descansaba sobre la cabeza.
En
nuestras tierras los penachos eran símbolos guerreros. Turbantes
como los nigerianos eran, en cambio, simples recursos
higiénicos. La pechera griega, que los viajeros se ataban bajo
la barbilla fue la primera transición del adorno del tocado a la
utilidad del sombrero. El
gorro frigio inclinado hacia delante, que arrumbó las redecillas
de las campesinas y los velos de las nobles, llegó a ser el
símbolo de la libertad durante la Revolución Francesa.
Más tarde, las mujeres más avanzadas adoptaron la
mantilla que, a partir de la Primera Guerra Mundial sustituyeron por el
casquete de campana ajustada que se convirtió en el
símbolo de los felices años veinte. 
Grupo Imagen. Uruguay 880 1er piso. Teléfonos: (5411) 4816-0728/4813-0486. http://www.grupoimagenonline.com.ar Cecilia Acuña. Prensa Grupo Imagen, (5411) 15 5056 8776, cecilia.prensa@gmail.com.
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